miércoles, 29 de julio de 2009

Viaja por menos de 300 euros


Siempre me ha gustado tratar y relacionarme con la gente. Sí, soy bastante hablarín. Incluso, no me cuesta casi nada soltarme y entablar conversación con alguien a quien no había visto nunca. Es simplemente curiosidad.

Por eso, disfruto con programas como Españoles en el mundo o Callejeros Viajeros. Similares, el primero, en TVE los martes a las diez de la noche, y el segundo, en Cuatro los lunes a las diez y cuarto. Ambos van en busca de españoles por diversos países y ciudades del mundo. Resulta curiosísimo ver qué hace una madrileña de 56 años que lleva 32 en Saigón, cómo trata a los vietnamitas... y así un no parar de personajes alucinantes rodeados de gente exótica para el común de nosotros. Si tenéis un rato alguna noche, les echáis un ojo, seguro que no os defraudan.

Españoles en el mundo
Callejeros viajeros

Pero mi preferido en eso de conocer y tratar a otra gente desperdigada por el mundo es Jesús Calleja, el aventurarero presentador de Desafío extremo, en Cuatro, de lunes a jueves a las nueve y media de la noche. Antes de explayarme, os invito a que lo veais para comprobar la humanidad y empatía con la que trata lo mismo a un sherpa nepalí que a un esquimal en el Polo Norte. Os dejo aquí los enlaces a la página web del programa y la suya personal.

Desafío extremo
La web personal de Jesús Calleja

Porque a veces se puede viajar, sobre todo cuando no se tiene un real, sin saltar del sofá. Trescientos euristas del mundo, estáis invitados.

miércoles, 22 de julio de 2009

Maratón festiva



Se ha ido la luz de casa, los aparatos eléctricos dejan de funcionar y lo almacenado en la nevera comienza a descongelarse. Aparece un niño, iluminado por una vela, comiéndose todos los helados. Su madre le reniega, pero él se excusa. "Si no se perderán. Es un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo", argumenta.

Es lo que tienen los trabajos duros, que alguien tiene que hacerlos. Después de pasar nueve jornadas sanfermineras apasionantes, comienza la traca festiva veraniega. Ya, en apenas dos días, una semana en Puente la Reina. Terminarán el jueves 30 y, el viernes 31, nos vamos otra semanita a Estella.

Sin solución de continuidad, y recién recuperado el aliento, nos plantaremos en Tafalla a partir del día 14. Y a buen seguro no serán las últimas. Es lo que tiene ser becario de un medio regional durante los meses de verano, te hinchas de recorrer pueblos y ciudades en fiestas.

Si ya lo dijo el niño: "Es un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo". A disfrutar.

Foto: Javier Sesma

sábado, 11 de julio de 2009

Compartir el dolor

Ayer tuve uno de esos encargos que no le gustan a ningún periodista. "Subiros al tanatorio a ver si sacáis algo del chico muerto en el encierro". Y Asier y yo nos fuimos para allá. Al llegar, la verdad, no sabíamos muy bien qué hacer. La situación nos superaba. En la puerta, un grupo de personas conversaba tranquilamente. Se les veía muy tristes, pero serenos. Nosotros no sabíamos si eran familiares de la víctima, amigos, o si, simplemente, lo eran de cualquier otro fallecido.

Poco a poco, sin avasallar, como nos enseñaron en el seminario de trauma Beriáin y compañía, nos fuimos acercando. Al final, no quedaba otra que hacer nuestro trabajo. "Sé que no es el momento, pero, ¿sois vosotros amigos o familiares del chaval que ha muerto en el encierro?. Afirmativo. Allí estaban su novia, su hermana, unos amigos de Pamplona y el compañero de trabajo que se presentó en dos horas y media desde Alcalá de Henares con su mono de trabajo puesto. Vestido con ropa sanferminera comprada en el primer chino que encontró.

Buf, el nosequé que me subió por la tripa cuando se fueron identificando todavía me dura. Poco a poco, sin sacar una libreta, la conversación fluyó por sí misma. Todos accesibles, enteros -excepto su madre, rota de dolor- fueron desgranando poco a poco cómo era Daniel. Que si vitalista, que si jugaba en el equipo tal, que si le apasionaba cual...

Una conversación sencilla, con gente llana que comprendía que su novio, amigo o hermano se había convertido en el centro de interés informativo. Una auténtica lección de periodismo que nunca olvidaré. Hasta siempre Daniel.

viernes, 3 de julio de 2009

III Carta del caminante al chileno

¡Hola Moro!
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¿Qué tal sigue tu aventura por tierras chilenas? Espero que todo continúe igual de bien que hasta ahora. Seguro que es así. Mucho curro, algo de fiesta, buenos momentos y mejores amistades. Con ese balance más no puedes pedir. Parece que fue ayer cuando te marchabas y ya falta poco para que hagan dos meses de tu partida.

Por aquí todo sigue igual, o casi. El verano ha entrado con fuerza. El calor aprieta. Los chicos de la cosecha ya andan dale que te pego. Imagínatelos. Esperando como ilusos a que llueva algún día en sanfermines para poder ir o rezando para que no llueva y hayan acabado para entonces. No saben ni lo que quieren, pero se les nota que están a gusto y se lo pasan bien.

Mi hermanico Íñigo, nuestro Iván, Ioseba y el Panatas llegaron antes de ayer de Cádiz. Se lo han pasado teta por Conil, el cabo Trafalgar, Tarifa... ayer estuvimos viendo las fotos en el ratico nocturno de la fresca, fuera de la sociedad. Menudas caruchillas en alguna, ya sabes cómo se las gasta Jon: descolorido raso con África detrás (fotazo).

El Pira, pobre, parece que se va recuperando poco a poco después de la voltereta que se metieron él y Pizo. Ya se anima a acercarse al bar un rato con la muleta. Eso sí, ha cambiado la cerveza por el biosolán de manzana. Algo es algo.

Por mi parte contarte que desde el pasado sábado ya soy un lisensiado. Un día muy bonito el que vivimos. Por la mañana aperitivo en la uni, comida con la familia: abuelas (Crescen y Carmen), padres (Román, María Luisa, Ricardo y Mari Jose) y el firmante. El pájaro de Iñiguín estaba, como te he comentado, en Cádiz. Ya me aviso: "¿Tu licenciatura?, como si quiere ser tu boda. Yo me voy igual igual, que tú harías lo mismo", me dijo. No le faltaba razón.

Así que nada, una vez terminado el curso y la carrera, ya sabes qué toca. A currar el veranico en el periódico. Bien bonito. Este año, en vez de Estella me han colocado en Pamplona. Y tan contento. He cogido los bártulos de Oteiza y me he venido a vivir a Cizur, al piso viejo del tío Benja y la tía Pili. Está de maravilla, con todo a tiro de piedra. La única pega es que ando sin auto y me toca bajar al DN en bicicleta. Pero bueno, no hay mal que por bien no venga, mejor para mi rodilla. Cuando vuelvas ya te pasarás un día. Invitado quedas.

Y nada chilenillo, aquí te dejo hasta la próxima misiva. Espero no tardar tanto en volver a escribirte como esta vez. Ya lo siento campeón.

Ondo segi. Muchos abrazos míos y de todos los demás. Nos vemos pronto.

PD: A ver si eres capaz de deducir quién soy yo en la orla.